En sueños ando surcando espaldas,
todas en una la tuya son,
ondulándose como el trigo,
hasta en pedregosos caminos
cimbreando la cintura,
haciendo un sexuado destino,
un dibujo de la penumbra,
en él alambro el desatino
de quererte hasta la muerte
o por lo menos hasta el alba,
y con mis malos despertares olvidarte
cuando quiera o cuando pueda
mientras vadeo los mares,
los de siempre,
los de nunca,
de tus sueños,
de los míos.
03 marzo 2012
Ando
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.